“Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor” Ap. 2:4

En estos tiempos, donde nos rodea la visión empresarial, la estadística, los gráficos, etc. puedo visualizar la imagen de una pizarra con un gráfico de evolución. Esto es frecuente en la economía, en la política, etc. cuando se trata de expresar gráficamente los beneficios de una empresa, el valor de unas acciones, la expectativa de voto ante unas elecciones, etc.

Si aplicáramos esto mismo al mensaje que se dirigió a la iglesia de Éfeso en relación con su amor, podemos imaginarnos una línea en la que el nivel de amor ha ido descendiendo peligrosamente. Y digo peligrosamente porque una iglesia sin amor no es nada, se convierte en nada.

Si ahora pensamos en nosotros, ¿qué expresaría una gráfica semejante? ¿Una línea descendiente? ¿tal vez con altibajos? ¿es posible que ascendente? El gráfico de cada uno sería diferente, pero habría algo en común aplicable a todos los gráficos: cuando vamos a los pies de la cruz, cuando moramos a los pies de la cruz de Jesús, nuestro amor asciende limpio y sincero.

¡Qué ésta pueda ser nuestra experiencia!
Antonio Martínez Carrión 

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