¡PASTORES ASALARIADOS TIENE LA IGLESIA!

Hoy y con carácter general, ya no se predica “la sana doctrina”; y no se predica, porque se han amontonado muchos maestros y predicadores, que ni siquiera la conocen o la tergiversan.

También, se caracterizan, porque han aprendido a pensar más de lo que está escrito, trayendo a la asamblea o iglesia, conceptos, frases, palabras e ideas que no tienen ningún respaldo en la palabra de Dios, pero que al repetirse de continuo, terminan convirtiéndose en verdadero lo que realmente es falso. Ejemplo: “El pastor” El Señor, dijo: “Yo soy el buen pastorEs decir, que es el único buen pastor. Si es el único buen pastor, quiere decir, que todos aquellos, que se autocalifique como “El Pastor”, deberían poner por delante, la palabra “regular o malo”. ¡Lo bíblico sería, que no ostentaran este título! (Juan 10:11-14) “Yo soy el buen pastor; el buen pastor su vida da por las ovejas. Mas el asalariado, y que no es el pastor, de quien no son propias las ovejas, ve venir al lobo y deja las ovejas y huye, y el lobo arrebata las ovejas y las dispersa. Así que el asalariado huye, porque es asalariado, y no le importan las ovejas. Yo soy el buen pastor; y conozco mis ovejas, y las mías me conocen, así como el Padre me conoce, y yo conozco al Padre; y pongo mi vida por las ovejas. También tengo otras ovejas que no son de este redil; aquéllas también debo traer, y oirán mi voz; y habrá un rebaño, y un pastor.” Cuando leo estos versículos, no puedo menos que preguntarme: ¿Cómo es posible que los miembros de las iglesias no se den cuenta del significado de estos versículos? ¿Cómo no se dan cuenta que llamar a alguien en la tierra con el  título de “El Pastor”, es contrario a la palabra de Dios? Padre no seáis llamados vosotros sobre la tierra, pues uno es vuestro Padre Celestial.” Y “Ni llaméis a nadie «Padre» vuestro en la tierra, porque uno es vuestro Padre, el que tierra, porque uno solo es vuestro Padre: él está en los cielos. Del cielo. Ni seáis llamados maestros, porque uno es. Ni tampoco os dejéis llamar «instructores», Porque uno solo es vuestro Instructor: el Cristo. ( Biblia Jerusalén .) CATEQUISTAS, una palabra cuya raíz griega significa instructor y cuyo uso en la iglesia significa instructor de religión. Catequista (del griego κατηχισμός, de κατηχεῖν,’instruir’)

  La gran mayoría de los Pastores que he conocido, eran asalariados (viviendo del evangelio), y que tal y como dice la Palabra, ninguno de ellos, es “El Pastor”, en tanto y en cuanto que las ovejas no le son propias, y no las conocen. ¡Sólamente, conoce el Señor a los que son suyos (2ª Timoteo 2:19)!  Hoy en día y dentro de muchas iglesias protestantes y evangélicas, también han desechado el gobierno de Dios, sustituyéndolo por una jerarquía de ministerios. ¡La palabra “siervo” les produce urticaria! 

Una de las tareas importantes de la pedagogía de Jesús consiste en curar a los discípulos de la mezquindad, de la estrechez de miras, de las visiones restringidas. Él tiene que enseñarles a mirar lejos, tiene que invitarlos a no cerrarse en los horizontes angostos de las relaciones intercomunitarias. Tiene que ayudarles a ver también una realidad prometedora que está fuera de su recinto.

Por lo general, los discípulos, puntillosos y mezquinos, pero también profundamente inseguros, soportan mal que el Espíritu sople donde quiere. Se sienten desmentidos y traicionados. Y piensan que el Espíritu de Dios debería estar sólo en sus manos, para que quede claro que ellos, ellos solos, son sus portadores.

Hoy los muros de separación se levantan incluso en el interior de la Iglesia. Si uno no es de los nuestros, es mirado con desconfianza, se le soporta mal, esperando el momento oportuno para quitarle la palabra o negarle el local.
El bautismo, el amor a la Iglesia, una larga fidelidad, el sufrimiento por el Reino, la obediencia en la libertad, parece que no son suficientes. Hacen falta otros documentos, cédulas suplementarias de pertenencia, tarjetas adicionales de reconocimiento, para estar legitimados. Parece que la vocación de cierta gente es la de coleccionar reglamentos y distribuir documentos de identidad. Algunos pastores Pretenden aprisionar la acción del Espíritu. En vez de abrirse a su dinamismo, creen que pueden tenerlo como rehén en la propia casa. Así hasta el Espíritu Divino tiene que hacerse uno de los nuestros.

Psicológicamente hablando resulta inseparable separar lo sectario de lo autoritario. La personalidad autoritaria es intolerante respecto al Otro, sobre todo cuando ese otro opina y/o actúa en contra de sus intereses y creencias. Hay una incapacidad de aceptar ideas y visiones antagónicas a las propias. Predomina una actitud de no cuestionar los fundamentos y los presupuestos de las propias convicciones. No se duda y con ello se da la espalda a la relatividad de todo conocimiento humano. Se ignora la ignorancia y ello siempre acaba en la arrogancia, el fanatismo y el fundamentalismo. 

El diálogo presupone una apertura esencial, una disponibilidad a dejar que el otro o lo otro penetre, impregne la mente y por medio de la escucha atenta, precursora de la posterior capacidad de reflexión,  ponerse en el lugar del otro, intentar comprenderle. Claro que todo ello culmina en otro requisito, otra capacidad que si no está presente acaba abortando el sentido último del diálogo, un acto comunicativo que potencialmente promete la comunión, reencontrar el lugar común, el lugar de reencuentro y realización de la unidad.

Para Rafael Pedraza (profesor del Departamento de Comunicación de la Universitat Pompeu Fabra) , “ todo aquel que no puede soportar a su propia sombra es candidato a integrarse a una secta. Para Sartre, es la mediocridad lo que ha impulsado a la gente a unirse en una secta. Así que podemos observar una mezcla de debilidad y mediocridad en la psicología del sectario. Debemos estar conscientes de nuestra propia mediocridad porque, de lo contrario, podría pasar a formar parte de nuestra sombra.”

Los auténticos amigos de Dios, como Jesús, gozan de la liberalidad del Espíritu. No se sienten desmentidos, porque aman a Dios y no a sí mismos, y eso es lo decisivo. Por el contrario, los defensores puntillosos de Dios en realidad se sostienen a sí mismos, su propio recinto.

Pablo, antes conocido como Saulo de Tarso, se dirigía a Damasco con un pequeño ejército para llevar cautivos a los cristianos, llevarlos de regreso a Jerusalén, encarcelarlos y torturarlos. Pero Jesús se le apareció a Saulo en el camino de Damasco, cegándolo. “[Saulo] estuvo tres días sin ver, y no comió ni bebió” (Hechos 9:9).

En esos tres días, la mente de Saulo estaba siendo renovada. Él pasó todo el tiempo en oración intensa, considerando su vida pasada, y comenzó a menospreciar lo que había sido. Fue entonces cuando Saulo se convirtió en Pablo.

Este hombre había sido muy orgulloso, lleno de celo equivocado. Él buscaba la aprobación de otros hombres altamente religiosos, pero luego dijo: “Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo” (Filipenses 3:8).

Pablo era un hombre que podía decir: “Alguna vez fui alguien”Todos mis compañeros, incluidos mis amigos fariseos, me tenían en alta estima. Estaba subiendo a la cima y era considerado un hombre santo, un poderoso maestro de la ley. Tenía una reputación en la tierra y no tenía culpa ante los ojos del pueblo”.

“Pero cuando Cristo me tomó, todo cambió. El esfuerzo, la competencia, todo lo que pensaba que daba sentido a mi vida, se rindieron. Me di cuenta de que había fallado por completo en seguir al Señor”.

Pablo pensó que sus ambiciones religiosas, su celo, su espíritu competitivo, sus obras, su actividad, eran todas justas. Pero Cristo le reveló que todo eso era carne, todo para sí mismo. Por lo tanto, Pablo declaró: “Puse a un costado todo deseo de éxito y reconocimiento y decidí ser un siervo” (ver 1 Corintios 9:19).

Si deseas despojarte de ti mismo, de tu ambición y de tu reputación mundana, te animo a que sigas el ejemplo de Pablo. No conozco otra manera de lograr un corazón de siervo, excepto a través de la oración.

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Un comentario en “¡PASTORES ASALARIADOS TIENE LA IGLESIA!

  • el 20 noviembre, 2020 a las 3:33 pm
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    Hay nominaciones que conducen al engreimiento. Lo siguiente es el besado de anillos.

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