El obispo Munilla: “En las iglesias no te contagias. Ni comulgando en la boca.»

Se han tomado las medidas cautelares convenientes, los fieles son absolutamente responsables y los rastreos no han encontrado nada en los templos. Conviene que nos enteremos y que se enteren. Los delatores también.”

Debería de saber Munilla que las cuarentenas, los confinamientos domiciliarios son medidas que se han impuesto en la mayoría de los países afectados por la pandemia. Se busca, por encima de todo, el bien común. Debería pensar un poquito más en las personas que han tenido que cerrar su negocio, su medio de vida. Y en las miles de personas que están arriesgando sus vidas para salvar las de otras, entre las cuales también habrá quienes no creyeron en esas medidas y se las saltaron. 

 No sabe el obispo Munilla que Más de 500 feligreses recibieron la orden de ponerse en cuarentena después de que un sacerdote de una iglesia en Washington (EEUU) fuera confirmado como el primer caso de coronavirus en la ciudad. Se trata de Timothy Cole, sacerdote en la Iglesia Cristiana Episcopal en Georgetown (Washington), quien pudo haber contagiado a cientos de personas que le estrecharon la mano o participaron de la comunión con él.

El 26 de agosto El alcalde de ArocheJosé Antonio Muñoz, se ha dirigido a este pueblo de Huelva de algo más de 3.000 habitantes, informándoles que el párroco de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, Jesús Rafael Eyamo, ha dado positivo en la prueba de Covid-19 que le fue realizada este domingo. El sacerdote, de 49 años, ha declarado a ABC que se encuentraba en buen estado y que el único síntoma que presenta es algo de fiebre, por lo que guarda cuarentena en casa.  Sanidad rastreó a los feligreses que acudieron a las cuatro misas que ofició la pasada anterior, así como a las personas con las que estuvo en contacto directo durante los últimos quince días.

Otro párroco de Valdemoro se disculpaba entre lágrimas tras dar positivo en coronavirus. En un vídeo en el que no puede contener las lágrimas pide perdón por si ha podido contagiar a alguien. «De mis lágrimas sale un montón de coronavirus», dice el párroco a cámara.

El 1 de junio cerraba  la iglesia de San Francisco de Alcázar de San Juan al dar positivo Covid19 el sacerdote. Los fieles que durante estos días habian asistido a la iglesia, señalaban que se han cumplido todas las medidas de seguridad tanto de higiene de manos a la entrada y antes y después de comulgar así la distancia de seguridad.

El positivo confirmado por coronavirus del sacerdote de Játar, Arenas del Rey, Santa Cruz del Comercio y Cacín ha obligado a suspender la actividad parroquial y las misas de lunes a viernes en estas localidades de la comarca de Alhama de Granada. También se procederá, por precaución, a la desinfección de los templos, de la que se encargarán los propios municipios.

Se podía seguir citando más casos, pero creo que son suficientes para que quede claro que en las iglesias también podemos contagiarnos. Pero parece que el obispo Munilla también ignora las recomendaciones del Arzobispado de Madrid que ha animado  a retirar el agua bendita de las pilas, comulgar en la mano y ofrecer en misa otro gesto de paz distinto al habitual de abrazar o estrechar la mano. Las autoridades sanitarias piden a los fieles católicos tomar la hostia en la mano como medida para protegerse del nuevo coronavirus.

Los fieles católicos deberán abstenerse de tomar la hostia en la boca, como una medida de prevención ante el inminente ingreso a Costa Rica del Covid-19, el nuevo coronavirus respiratorio que tiene en alerta al mundo.

La recomendación de Sanidad es tomar el pan eucarístico en la mano, según comunicó el ministro de Salud, Daniel Salas Peraza, como parte de las medidas para controlar la cadena de transmisión de la enfermedad.

No se puede engañar a Dios. A Dios no lo ciegan los sacrificios y las ceremonias. Pedir que más fieles vayan a misa y pensar que no nos va a pasar nada, en medio de una pandemia que está avanzado muy rápidamente es tentar a Dios. Estos jerarcas deberían recordar la frase de Jesús a la samaritana: a Dios no hay que adorarlo aquí o allá sino «en espíritu y verdad».  Los que quieren “misas con público” se están equivocando de sitio. Que vayan al circo, al  teatro, al fútbol o  a los toros. Culto, sí, pero no así’: misas como aspirinas y curas convertidos en expendedurías de bendiciones desde los tejados… Me han producido gran rabia y tristeza estas declaraciones del obispo Munilla: Las “misas con público”  son una aberración cristiana. 

Una misa a la que va la gente de público para ver, escuchar, mirar… no es eucaristía cristiana, es otra cosa… más propia de paganos y del circo, del fútbol o del teatro que del evangelio.  ¿Y en caso de virus, no habrá leyes especiales para la celebración de  misas…? Las leyes sociales del ministro de turno o de la policía serán las mismas que para otras reuniones de familia o grupo… No tiene que haber diferencia. Si hay normas convenidas para tiempos de virus serán las mismas en las misas y en otras celebraciones de familia: en espacio, en número, con mascarilla o sin ellas, con niños civilizados etc.

 ¡Esos jerarcas que opinan y protestan como el obispo Munilla contra los políticos de turno, que velan por la salud de la población, no quieren la misa de Jesús, ni se interesan por el evangelio, sino que sólo quieren un tipo de poder social o político.!

La iglesia no puede limitarse a anunciar la Palabra, suscitar adhesión a la fe y convertirse en una iglesia de rebaños, de masas, o de gente no convertida, sino que debe buscar la transformación de la persona y de la historia por la fuerza del Espíritu.

La moral cristiana no puede reducirse al cumplimiento legal de unos preceptos morales o de unos cánones, sino  que se orienta a una vida nueva en el Espíritu, capaz de recrear en cada momento el Evangelio.

Los profetas del Antiguo Testamento y el propio Jesucristo critican duramente la conducta de quienes se creen justificados  por el hecho de celebrar con toda corrección el culto a Dios,  mientras olvidan todas las exigencias de la caridad fraterna y de la justicia.

La iglesia católica romana no se reforma porque, al fin y a la postre, no lo quieren los jerarcas. Son ellos los incorregibles, interesadamente incorregibles, pues al cambio perderían mucho, prerrogativas, privilegios y prebendas, ese es un hecho cantante y sonante, perderían lo que, al parecer, más se quiere en este mundo, para bien o para mal: poder y dinero. Y eso no entra en sus planes, no va a estropear su carrera, la carrera que un día a dedo les regalaron las altas jerarquías y entre tanto el pueblo sigue aguantando y sufriendo sus dictados, son las victimas ¿hasta cuando?

Si leemos bien el Nuevo Testamento constataremos que Jesús no tuvo intención de fundar una nueva religión sino que, siguiendo la visión de los profetas, no aspiraba más que a alcanzar una vida humanamente digna, una humanidad universal y una existencia verdaderamente humana para todos. Para eso era preciso cambiar de vida, de mentalidad, de actitudes, de comportamientos, es decir “convertirse”. Pero claro, a tal efecto con la tradición dogmática y el sistema doctrinal de la iglesia no teníamos nada que hacer, y es lo que la “causa de Jesús”, al ser traducida al helenismo se hizo extraña, se torno el evangelio en un cuerpo extraño, que a los jóvenes de hoy, sin duda, no puede entusiasmar. Sin gran esfuerzo es posible captar como este sistema doctrinal de la iglesia apenas o nada tiene que ver con las genuinas aspiraciones de Jesús, y que es un sistema frágil y prácticamente “increíble” es algo que se palpa en nuestro ambiente vital y cultural. Y es que, desfigurando el evangelio, se han trastocado las cuestiones de doctrina mayormente por parte de quienes en la iglesia católica detentan el poder.

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2 comentarios en “El obispo Munilla: “En las iglesias no te contagias. Ni comulgando en la boca.»

  • el 26 octubre, 2020 a las 3:55 pm
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    Había que decirlo y se dijo.
    Te felicito.
    Alguien tiene que rescatar el cristianismo original, el que movilizó a miles de personas que se implicaron por el Evangelio, incluso dando la vida.

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    • el 26 octubre, 2020 a las 4:06 pm
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      Gracias Alberto, ellos solitos se están hundiendo….

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