Las conspiraciones de la Covid 19.

Mientras gobiernos, organizaciones y ciudadanía se esfuerzan en controlar la pandemia, las teorías conspiranoicas se vuelven virales atizadas por celebridades como el cantante Miguel Bosé.

No falla. Siempre que hay una tragedia nacional o internacional, brotan decenas de teorías conspiranoicas. El punto común de los primeros casos de nuevo coronavirus fue el mercado de la ciudad china de Wuhan, en la provincia de Hubei: ese fue el epicentro de la crisis sanitaria declarada a nivel mundial. El mercado de Wuhan se trata de un mercado de animales. De ahí la importancia de averiguar desde qué animal ‘dio el salto’ el coronavirus para infectar a los humanos.  Otra de las teorías más apoyadas es que el origen del SARS-CoV-2 se encuentra en las redes 5G. Probablemente habrá oído que el 5G va a marcar un antes y un después en la sociedad de la información. Ofrece velocidades de conexión mucho más alta y abre un abanico casi infinito de posibilidades telemáticas. No opinan lo mismo quienes consideran que la enfermedad Covid-19 no es un virus en absoluto, sino el efecto de las torres 5G, que se introdujeron por primera vez en 2019. Algunos famosos han contribuido a extender esta disparatada teoría. A medida que la teoría ganó fuerza, algunos usuarios de Internet llegaron a afirmar que Bill Gates había participado en la síntesis del virus «cultivado en laboratorio», y la conspiración afirmaba que tal brote podría significar un gran negocio para la Fundación Bill y Melinda Gates.

Un médico de un hospital de Formentera también afirma en un vídeo que “no hay pandemia” y que la medida de ponerse mascarillas “no tiene sentido” y sirve para el control social. Sus argumentos carecen de base científica, ya han sido desautorizados y se enmarcan en las llamadas teorías de la conspiración. El doctor sugiere que su opinión es mayoritaria entre el personal sanitario, pero no es así.  Argumentos como que ciertas enfermedades no existen o que se nos inoculan de algún modo (una inyección que contiene microchips, por ejemplo, o fumigaciones aéreas) son propios de los partidarios de teorías de la conspiración. Como Verifica RTVE ha explicado, se trata de teorías basadas en la idea de que una élite poderosa nos oculta algo y trata de controlarnos o incluso dañarnos. Uno de sus principales argumentos con relación al COVID-19 es que en realidad no existe.

El Colegio Oficial de Médicos de las Islas Baleares le ha desautorizado con un comunicado. Lamenta “las desafortunadas declaraciones” y considera una “grave irresponsabilidad este tipo de recomendaciones, máxime cuando están realizadas por un profesional colegiado de la medicina. Esta clase de planteamientos, que la institución colegial rechaza y los profesionales de Baleares no comparten, suponen un grave riesgo para la salud pública”. Instituciones como la Organización Mundial de la Salud y la Universidad Johns Hopkins informan cada día del número de fallecimientos por la pandemia. Y aunque los datos los proporcionan los países y hay diferencias en la metodología de conteo, hoy España ha registrado, en el último día, 1.690 casos de coronavirus Covid-19 y ha sumado 3.172 contagios más al cómputo global desde el inicio de la pandemia sanitaria. En términos generales, en nuestro país hay registrados 329.784 casos totales, de los cuales, 128.662 han requerido hospitalización en algún momento y 28.579 han fallecido a causa de la enfermedad. Todo ello en la misma jornada en la que se ha conocido que Galicia se ha convertido en la primera comunidad autónoma de España en prohibir fumar en espacios públicos al aire libre (incluidas terrazas) si no se garantiza la distancia mínima de seguridad. 

Además Inicialmente la propia OMS y algunos países occidentales manifestaron dudas sobre las mascarillas, algo que fue bastante contestado desde Asia, donde hay mayor cultura de uso. Su empleo se ha ido imponiendo internacionalmente ante la aparición de evidencias y estudios científicos señalando que son efectivas para contener el coronavirus: Intervenciones físicas para interrumpir o reducir la expansión de virus respiratorios, Reduciendo la transmisión de SARS-CoV-2, Un marco modelizador para evaluar la probabilidad de eficacia de las mascarillas en combinación con confinamiento para gestionar la pandemia COVID-19.

Más de 100 científicos pidieron la implantación de mascarillas obligatorias en EE.UU. La OMS cree que estos protectores deben “formar parte de una estrategia integral” para evitar la transmisión y en España son obligatorias cuando no se pueda mantener la distancia interpersonal de 2 metros.

Los bulos que afectan a nuestra salud son los más peligrosos. Crean miedo, dudas y se basan en afirmaciones sin evidencia científica, en conspiraciones sin pruebas.

Algunas personas, entre las que hay una minoría de médicos, cuestionan también las vacunas, uno de los mayores avances de la salud mundial. Las vacunas son probablemente el mayor avance contra las enfermedades en la historia de la humanidad. No es una opinión, es lo que asegura la grandísima mayoría de la comunidad científica a la luz de la evidencia de los datos. La Organización Mundial de la Salud estima que evitan entre dos y tres millones de muertes cada año. Sin embargo, al no llegar a todo el mundo, dos millones de personas fallecen anualmente por patologías prevenibles. La poliomielitis, un mal que ocasiona terribles secuelas, está cerca de su erradicación gracias a la inmunización, que también ha logrado rebajar la mortalidad del sarampión en un 74% en solo una década (de 2000 a 2010). Esta enfermedad, que puede ir camino de su completa desaparición por medio de las vacunas, como sucedió con la viruela, está reapareciendo en algunos países ricos donde estaba prácticamente suprimida.

Mientras organizaciones internacionales recaudan miles de millones de euros cada año para llevar las vacunas allí donde no pueden permitírselas, en los lugares donde sobra el dinero para ellas hay un movimiento que las rechaza. Como apunta J. M. Mulet en su libro Medicina sin engaños (Destino, 2015),  Los antivacunas inundan internet con falacias y mitos que exageran sus efectos secundarios, falsean los datos para minimizar la efectividad de la inmunización, meten el miedo en nombre de “lo natural” frente a “lo químico”, esbozan teorías conspirativas de las farmacéuticas y los Gobiernos y aprovechan los errores y las negligencias que han existido en la historia de los tratamientos como ejemplos para apoyarlas. El debate sobre si vacunar o no es claramente un problema del primer mundo. En los países en desarrollo no se pueden permitir ese lujo

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2 comentarios en “Las conspiraciones de la Covid 19.

  • el 14 agosto, 2020 a las 8:47 pm
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    Sino existe, por qué tanta gente muere y sigo muriendo…

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