El rey Felipe y su imprescindible viaje a la transparencia.

El viaje a la capital de los Emiratos Árabes Unidos (1) del Rey emérito Juan Carlos I tiene un enorme significado: su falta de ejemplaridad en cuanto a transparencia y proximidad ante las inminentes investigaciones financieras, obliga a realizar radicales y definitivas reformas a su hijo, su Majestad el Rey Don Felipe VI.

“Ahora, guiado por el convencimiento de prestar el mejor servicio a los españoles, a sus instituciones y a ti como Rey, te comunico mi meditada decisión de trasladarme, en estos momentos, fuera de España” (2) Exactamente así, comunicó a todos los españoles la razón por la que decidía trasladarse fuera de España. Se dirigía mediante comunicado oficial a su hijo, el Jefe del Estado español, quien ostenta la más alta representación del Estado.

Como ciudadano residente en España, me siento aludido y de ninguna manera pienso que el mejor servicio que pueda hacerme el ahora exjefe del Estado, sea irse a Abu Dabi o después, como ya se rumorea, a República Dominicana. Para mí no es casual que Emiratos Árabes Unidos haya sido considerado paraíso fiscal por la Unión Europea hasta octubre de 2019, el país desde el que hay grabaciones que apuntan a que el entorno del monarca, traía a Europa maletines de dinero con millones de euros aprovechando privilegios en el control fronterizo (3). Tampoco se me presenta casual el emplazamiento financiero estratégico que tiene República Dominicana próximo a otros paraísos fiscales. Más bien parece que el monarca está preparando su futura defensa ante la Justicia a cuerpo de rey.

Manuel Villoria Mendieta (4), catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos, en su libro “Combatir la corrupción” explica formidablemente que el crecimiento económico (y los derechos sociales) en España se ven lastrados por cualquier abuso de poder por parte de servidores públicos cuando se realiza para beneficio privado. Por esta razón este tipo de conductas generan más desigualdad y las instituciones públicas quedan deslegitimadas.

Combatir la corrupción no sólo es esclarecer la legalidad o no de los ingresos, o del transporte internacional de dinero en efectivo, o de su declaración a la Hacienda Pública. Y citando a Villoria, “ya no es sólo la corrupción como delito lo que preocupa, sino también la captura de políticas, el clientelismo institucional, e incluso el despilfarro como forma de ineficiencia éticamente rechazable”. Así, el Estado, vía poder Legislativo, se deja capturar y perder 60.600 millones de euros del rescate bancario; O vía poder Judicial, ahorra a la banca casi 2.000 millones de euros contra sus clientes por el impuesto de actos jurídicos documentados vinculados a una hipoteca; O vía poder Ejecutivo, entre 2.500 millones y 3.000 millones de euros que no se reclamaron a tiempo y prescribió la deuda de compañías eléctricas por un mal cálculo de los denominados Costes de Transición a la Competencia.

Lo mismo cabría plantearse con el rey emérito, independientemente de una eventual sentencia judicial sobre sus prácticas financieras. ¿A caso no suponen una adicional “captura política” los privilegios y opacidad de la actual Monarquía española causados por la regulación de privilegios o desregulación de obligaciones a favor de la transparencia? ¿No resulta tangible que el tren de vida del rey no se corresponde con su sueldo? En ese caso, en mi opinión estaríamos hablando de clientelismo y derroche también, completando todas las expresiones de corrupción que enumera Villoria en su libro.

El último viaje a la deslegitimación del rey emérito, que será el que realice con origen en República Dominicana o Emiratos Árabes y destino a España, lo realizará antes de defenderse de una investigación judicial. Este viaje debe terminar con otro contundente viaje a la transparencia protagonizado por Su Majestad el Rey Don Felipe VI, actual Jefe del Estado. Él es quien debe liderar el trabajo contra la corrupción de modo preventivo y ejemplarizante en la monarquía española. La contabilidad pública en tiempo real para cualquier institución que gestione dinero público es necesaria para prevenir la corrupción. (6) Este amargo desenlace en la vida del rey emérito nos recuerda que por importantes aciertos que un servidor público logre, todos estamos expuestos y debemos combatir el mayor cáncer para reyes, jueces, políticos y funcionarios: el cáncer de la corrupción. Y la única cura es la transparencia y la prevención.

Alejandro Plans
Afiliado del partido Por Un Mundo Más Justo (M+J)

  1. https://www.abc.es/espana/casa-real/abci-primer-viaje-juan-carlos-lunes-vigo-dabi-202008070630_noticia.html
  2. https://www.casareal.es/ES/AreaPrensa/Paginas/area_prensa_comunicados_interior.aspx?data=113
  3. https://www.eldiario.es/politica/corinna-larsen-grabacion-villarejo-dinero-zarzuela-maquina-contarlo_1_6102450.html
  4. Manuel Villoria Mendieta es Catedrático de Ciencia Política en la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid (URJC), donde dirige el Observatorio en Buena Gobernanza. Co-fundador y miembro de la Junta Directiva de Transparency Internacional, capítulo español.
  5. https://www.europapress.es/epsocial/cooperacion-desarrollo/noticia-partido-politico-mundo-mas-justo-mj-publicara-contabilidad-tiempo-real-20190225123354.html
  6. El partido político Por Un Mundo más Justo inició en febrero de 2019 la publicación en tiempo real de toda su contabilidad (balance de cuentas, movimientos de todas sus cuentas bancarias, publicación de facturas y recibos). Hoy sigue siendo el único partido político en España que realiza esta práctica. https://www.europapress.es/epsocial/cooperacion-desarrollo/noticia-partido-politico-mundo-mas-justo-mj-publicara-contabilidad-tiempo-real-20190225123354.html
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