ALERTAN AL PAPA FRANCISCO Y AL NUNCIO DE LAS ACTUACIONES DEL OBISPO DE CÁDIZ Y LE PIDEN SU CESE

El Grupo Cristiano de Reflexión Acción de Cádiz ha comenzado una recogida de firmas para informar de las actuaciones que el Obispado de Cádiz con Rafael Zornoza al frente está realizando en la Diócesis en los últimos meses.

Las firmas recogidas se plantean ser enviadas al Nuncio y a los responsables de la Conferencia Episcopal Española y del Vaticano, llegando a solicitar incluso el envío de un visitador apostólico para que hable con las personas afectadas y puedan comprobar la veracidad de la carta, remitida a Portal de Cádiz, a través de la cual se solicitan las firmas de los feligreses.

https://www.portaldecadiz.com/semana-santa/55235-alertan-al-papa-francisco-de-las-actuaciones-del-obispo-de-cadiz-y-le-piden-su-cese

“Haremos llegar este escrito con todas las firmas al Nuncio y a los responsables de la Conferencia Episcopal Española y del Vaticano. Si se ve necesario, pedimos que el nuncio o El Vaticano envíe previamente un visitador apostólico que hable con las personas afectadas, que son muchas.”

El superior a este obispo debe actuar antes de que sea tarde. La inacción de los responsables superiores hará que se extienda la enfermedad de esa diócesis. Ahora bien, en una monarquía absoluta, el principio determinante del gobierno no es la defensa de los derechos de las personas, sino el sometimiento de los súbditos a la voluntad del soberano. Cuando las cosas funcionan así, todos los que se ven implicados en semejante sistema, ya no se relacionan entre ellos solamente por motivaciones de fe o por criterios evangélicos, sino además por otros intereses (posiblemente de poder, de prestigio, de dinero…) que condicionan, de manera inevitable, lo que cada uno hace, lo que dice y hasta lo que piensa. «Sabéis que lo que son tenidos como jefes de las naciones, las gobiernan como señores absolutos (katakyrieúousin) y los grandes las oprimen con su poder (katexousiázousin). Pero no ha de ser así entre vosotros; sino que el que quiera llegar a ser grande entre vosotros, M!rá vuestro servidor (diákonos); y el que quiera ser el primero entre vosotros será esclavo (doulos) de todos; que tampoco el Hijo del Hombre ha venido a ser servido (diakonethenai) sino a servir (diakonesai) y a dar su vida como rescate por muchos» (Mc 10, 42)

Rafael Vez, párroco de Conil, ha criticado muchos despidos improcedentes y la actitud nada cristiana ni evangélica con determinados sacerdotes como el Padre Antonio Casado  quien le ha solicitado en numerosas ocasiones entrevistarse con él, recibiendo como respuesta su silencio y que ha estado mucho tiempo pasando muchas necesidades económicas y viviendo gracias a las ayudas de algunos amigos y feligreses. Estas actuaciones están muy alejadas del Evangelio de Jesús de Nazaret. El párroco de Conil, que ha sido el único que se ha atrevido a criticar en público algunas de estas actuaciones, ha sido objeto de marginación por parte del obispo que le ha retirado la función que venía realizando durante años como maestro de ceremonias en la Catedral, lo ha destituido como profesor del Seminario, después de 23 años de docencia.

“Hay un peligro que amenaza a todos en la Iglesia, a todos nosotros. El peligro de lo mundano. Este nos lleva a la vanidad, a la arrogancia y al orgullo”, dijo Francisco, rodeado de personas pobres”

El papa Francisco no se recata a la hora de mostrar sus reservas ante el clericalismo, incluso lo ataca. Él no quiere tanto cura que se gane la vida manteniendo rituales, ceremonias y cofradías que no cambian la vida a la gente. Tendrían que repensar por qué Jesús supuso una presencia tan preocupante para los líderes religiosos de su tiempo. En la actualidad, la gran preocupación de obispos y demás clero es perpetuar este solemne y sagrado tinglado. Y lo que tenemos es un sistema que debería haberse extinguido hace mucho tiempo.

 Jesús no murió para salvar a la Iglesia, sino a la humanidad toda, a cada uno de los seres humanos del mundo. Jesús, en el famoso texto de Mc 2,27, “no es el hombre para el Sábado, sino el Sábado para el hombre”. No es el hombre para la Iglesia, sino la Iglesia…; no es el hombre para el Estado, sino el Estado…; en definitiva, no es el hombre para la ley, sino la ley para el hombre. Y de la aplicación cabal de esta convicción en el caso de la Iglesia el Concilio Vaticano II se encargó de dejar bien claro que la “Iglesia es el pueblo de Dios”. Lo oímos y afirmamos y nos quedamos tan anchos. 

La Iglesia no es el Vaticano, ni la Curia Romana, con sus congregaciones, ni el Papa, ni el clero, ni las normas litúrgicas, ni el Derecho Canónico, ni la moral católica, ni las curias episcopales.

En este contexto, los que se erigen en “defensores y guardianes” de la Iglesia, ¿están defendiendo y guardando a la verdadera Iglesia? ¡Cómo me gustaría una Iglesia pobre para los pobres”, decía el Papa Francisco en 2013, al comienzo de su pontificado. Y qué distante queda ese deseo de las prácticas y el espíritu dominante entre algunos jerarcas de la Iglesia.  

Ni los inmuebles destinados al culto ni los otros inmuebles pagan impuestos, a pesar de que en muchos casos la Iglesia obtiene beneficios importantes, por actividades lucrativas diversas, por inversiones financieras o por ingresos de visitas turísticas, como la Mezquita de Córdoba y otras. 

El seguimiento de Jesús, que vivió pobre y  pidió a sus discípulos que no llevaran oro, ni alforjas, ni dos capas…, exige dar estos pasos decididos, aunque se desarrollen de forma gradual. Sólo una Iglesia que reniegue de esa acumulación de bienes y renuncie a privilegios políticos tan antidemocráticos, compartiendo sus bienes con todos los empobrecidos, podría empezar a ser creíble cuando anuncia el sueño de Jesús, llamado el Reino de Dios.

El día llegará cuando el cristianismo pueda vivirse sin iglesias, sin jerarquías, sin diezmos; sin misoginia, sin homofobia, sin pederastria, sin racismo, sin explotar a nadie; cuando la fe se viva en total libertad. Mientras a ello contribuimos, también nos toca denunciar y desobedecer.

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5 comentarios

  1. Yo no lo entiendo, cuando se encuentra un sacerdote que da su vida por los de mas, llega el Jefe y para que no le haga sombra lo cesa en todo, yo lo que creo y soy salesiano seglar desde hace 70 años, es que este no es el obispo que cadiz necesita.

    1. Que se haga justicia!! Rafael es un gran ser humano trabajador y digno sucesor de Jesús, pendiente siempre de su rebaño, actúa con amor y responsabilidad frente a su pueblo, por qué no parar está persecución tan violenta del obispo en su contra? Qué más daño le puede hacer si lo tiene como un paria….esto no se lo merece Rafael ni mucho menos!!

  2. Ya está bien de tantos desmadres de este obispo sin que nadie hiciera nada, me alegro de que haya una oportunidad de quejarnos y que se haga justicia!!
    Yo firmo y apoyo incondicional mente al padre Rafael y a tantas víctimas de estos atropellos del obispo de Cádiz.

  3. Este obispo tiene que ser investigado, y si es culpable, el que tiene que cesar de todo ejercicio sacerdotal es el, inmediatamente. Parece que ha hecho mucho daño, y cuando ha sido denunciado y descubierto ha cargado contra las personas que lo han hecho. El se considera inviolable, como el rey, pues ya va siendo hora que esto cambie y tenemos que firmar muchos, todos los que consideren que es una injusticia.
    Uno

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