La ONG ADRA Ferrol también ha visto como se ha doblado su trabajo de asistencia social debido a la crisis sanitaria del COVID-19

La ONG ADRA  (Agencia Desarrollo Recursos Asistenciales) , lleva trabajando desde hace más de dos décadas en la ciudad, cubre, en la actualidad, las necesidades de alimentación y ropa de más 65 familias ferrolanas. El perfil de usuario de ADRA cambió con la crisis. Ahora son familias en situación de desempleo y con hijos menores, en su mayoría, las que representan el mayor número de beneficiarios. La ONG ADRA Ferrol también ha visto como se ha doblado su trabajo de asistencia social debido a la crisis sanitaria del COVID-19

En el mes de marzo de este año la Concellería de Benestar de Ferrol repartió 282 vales de comida a familias necesitadas durante estos quince días de estado de alarma. A las 168 que ya se beneficiaban, se sumaron otras 114 cuya situación empeoró por este crisis. El gasto asciende a 23.000 euros. A esta medida se suma la decena de peticiones de ayudas para adquirir medicamentos.

El IGE también demuestra en su encuesta que un total de 2.913 hogares de los 28.851 registrados llegan con mucha dificultad a fin de mes, una cifra que también sube con respecto a 2008 cuando se hablaba de 2.303 unidades familiares con este problema. El 43,29 (12.489 hogares) asegura aguantar con dificultad los 30 días y el resto, un 46,61% (13.449) indica que le resulta fácil o muy fácil, según el sondeo.

Ferrol es la segunda ciudad de España donde menos se mueve el empleo, según se desprende del Informe de Indicadores Urbanos publicado por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El estudio, que tiene en cuenta datos de las 126 principales ciudades de España, tan solo sitúa a León por detrás de la ciudad departamental, con una tasa de actividad del 50,8% frente al 51,4% de la gallega.

 Ferrol se desangra por tres arterias: población, paro y cierres. Desde 1981, la ciudad naval ha perdido 22.336 vecinos. La última propuesta del INE para 2015 sitúa el padrón ferrolano en 69.428 personas y la sangría se aceleró en esta última década, de 2005 (77.155) en adelante, con un declive poblacional que parece imparable.

La actual no es solo una crisis sanitaria sin precedentes, es también una crisis social sin parangón que está dejando a numerosos hogares sin ingresos y llevando a muchas familias a la cola de los servicios sociales en busca de alimento. La pandemia de la pobreza se expande como una mancha imparable por todos lados, pero se ceba, especialmente, en aquellos que antes de la irrupción del covid-19 ya tenían una frágill economía

Si la sociedad que entró en la crisis del coronavirus era ya una sociedad desigual en la que imperaban las diferencias entre unos y otros, la que saldrá de la pandemia será aún peor. Son muchos los expertos que apuntan a que esta crisis va a aumentar la brecha que ya existe entre Comunidades Autónomas, ciudades o países.

La crisis del coronavirus tendrá un impacto ocho veces mayor sobre los pobres que sobre los ricos en España, según arroja un informe de Oxfam Intermón que advierte de que la pandemia amenaza con dejar en la pobreza a 700.000 personas.

El coronavirus ha contagiado sin distinción a ricos y pobres pero también ha creado una brecha aún más profunda para dejar en evidencia que una cosa es enfrentar la crisis con los bolsillos llenos y otra con agujeros en los mismos: más de 70 multimillonarios latinoamericanos han visto crecer sus fortunas en lo que va de pandemia.

«La COVID-19 no es igual para todos. Mientras la mayoría de la población se arriesga a ser contaminada para no perder el empleo o comprar alimentos, los multimillonarios no tienen que preocuparse», dijo  la directora de la organización humanitaria Oxfam Brasil, Katia Maia.

De acuerdo con este análisis, los más ricos «están en otro mundo, el de los privilegios y las fortunas que crecen en medio de la que tal vez sea la mayor crisis económica, social y de salud del planeta durante el último siglo».

De repente, la pobreza se ha vuelto noticia. Es imposible no ver el impacto absolutamente desproporcionado que el coronavirus está teniendo entre la gente pobre y marginada. Cientos de millones de personas abocadas al desempleo y a la miseria. Con un apoyo insuficiente en la mayoría de los casos, aumentan el hambre, la falta de vivienda y los trabajos peligrosos.

La pandemia de pobreza durará mucho más que la del coronavirus hasta que los Gobiernos no empiecen a tomarse en serio el derecho de todas las personas a tener un nivel de vida adecuado. Para eso hace falta que dejen de esconderse detrás de la miserable línea de subsistencia fijada por el Banco Mundial y abandonen el triunfalismo con el que hablan del inminente fin de la pobreza.

0Shares

Un comentario en “La ONG ADRA Ferrol también ha visto como se ha doblado su trabajo de asistencia social debido a la crisis sanitaria del COVID-19

  • el 11 agosto, 2020 a las 10:41 am
    Permalink

    Gracias por los datos del artículo Jose Carlos

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *