“Estad alerta por vosotros mismos, no sea que…” Lc. 21:34

“Estad alerta por vosotros mismos, no sea que…” Lc. 21:34 ¿Qué puede ocurrirle al ser humano si no está alerta en este tiempo? ¿Qué puede ocurrirle si no lo está por sí mismo y depende de los demás? Estas palabras de Jesús forman parte de su mensaje para los tiempos finales y describen peligros graves,… Seguir leyendo “Estad alerta por vosotros mismos, no sea que…” Lc. 21:34

Cristianismo, fariseísmo, pastores y ovejas

Por Alberto Hernández Observo con cierta inquietud cómo en las últimas décadas se va reduciendo el número de cristianos en nuestra vieja España. En realidad, muchos de los censados como católicos, no lo eran. Habían sido bautizados cuando no tenían capacidad de elegir y, en época franquista, se habían visto obligados a fingir su pertenencia… Seguir leyendo Cristianismo, fariseísmo, pastores y ovejas

Rey David vs. Jesucristo

Por Alberto Fernández En las semanas previas, había reflexionado acerca del vacío existencial que provoca el ateísmo. Había comentado que no son iguales todas las creencias ni todas las increencias. Mencioné que diversas comunidades del primer siglo mostraron haber descubierto a un Dios en el que quizás podría merecer la pena confiar y que volcaron… Seguir leyendo Rey David vs. Jesucristo

¿Somos hijos de Abraham?

        Por Alberto Fernández  En las semanas previas​ , había reflexionado acerca del vacío existencial que provoca el​ ateísmo. Había comentado que no son iguales todas las creencias ni todas las increencias. Mencioné que diversas comunidades del primer siglo mostraron haber descubierto a un Dios en el que quizás podría merecer la pena confiar y… Seguir leyendo ¿Somos hijos de Abraham?

Dios cristiano vs. Dios judío

Por Alberto Fernández  En las semanas previas, había reflexionado acerca del vacío existencial que provoca el ateísmo. Había comentado que no son iguales todas las creencias ni todas las increencias. Mencioné que diversas comunidades del primer siglo mostraron haber descubierto a un Dios en el que quizás podría merecer la pena confiar.  Cuando nos asomamos… Seguir leyendo Dios cristiano vs. Dios judío

¿Da igual en qué Dios creemos?

Por Alberto Fernández Continuamos hablando sobre la existencia de Dios, a través de diversas creencias, comenzando por el ateísmo. Hay personas que por comodidad o conveniencia, optan por decidir que no existe ningún Dios. Otros llegan a esta opción tras largas reflexiones filosóficas. Hay quienes abrazan esta fe atea para poder liberarse de experiencias vitales… Seguir leyendo ¿Da igual en qué Dios creemos?

“… para que alumbre a todos los que están en casa” Mt. 5:15

Jesús está diciendo que los creyentes somos la luz del mundo, y que, por lo tanto, no debemos estar “escondidos” sino estar en un lugar donde esa luz pueda ser efectiva. Este es un mensaje muy conocido por todos nosotros. Se encuentra en la línea de otros textos, como “vosotros sois la sal de la tierra”,… Seguir leyendo “… para que alumbre a todos los que están en casa” Mt. 5:15

¿Dios existe? Es la pregunta más trascendente de la humanidad y la más esquiva a una respuesta simple.

Por Alberto Fernández  ¿Qué dice la ciencia respecto a esta cuestión? El método científico no puede demostrar la existencia de un ente que sea exterior al universo, porque la ciencia estudia el universo. Si no es palpable, si no es registrable, no puede ser estudiado por la ciencia. Por tanto, la postura científica sobre la… Seguir leyendo ¿Dios existe? Es la pregunta más trascendente de la humanidad y la más esquiva a una respuesta simple.

“… y me dejaréis solo; más no estoy solo porque el Padre está conmigo” Jn. 16:32.

Hay, básicamente, dos tipos de soledades: la buscada y la encontrada sin buscarla. La primera, bien vivida, puede ser enormemente positiva, pues hay cosas muy importantes que sólo se pueden encontrar en la soledad (“en tu aposento y a puerta cerrada” Mt. 6:6). Pero hay otra que es encontrada sin buscarla, y que muchas veces es… Seguir leyendo “… y me dejaréis solo; más no estoy solo porque el Padre está conmigo” Jn. 16:32.